Crecimiento emocional

A medida que evolucionamos, es natural sentir que ya no encajamos en los mismos lugares emocionales de antes. A veces ocurre que, cuando maduramos y nos hacemos más conscientes de nosotras mismas y de lo que nos rodea, descubrimos que ciertos espacios o relaciones ya no nos satisfacen como antes.
Este sentimiento de no encajar donde antes sí lo hacía, es en realidad un signo de progreso y madurez.
Además, ocurre que cuando crecemos emocionalmente, vamos ocupando más espacio. En sentido figurado, porque con este crecimiento puede ocurrir que muchos sitios, personas o relaciones se nos queden "pequeñas", que ya no quepamos ahí. Y en sentido literal, porque nuestra presencia ocupa más. Pongo ejemplos:
- Vamos tomando más la palabra en los grupos, en el trabajo o en otros entornos, al sentir que lo que decimos tiene validez o importancia.
- Nos atrevemos a poner límites si algo nos molesta o, simplemente, porque preferimos no hacerlo.
- Expresamos nuestras emociones con más facilidad.
Vamos superando antiguas limitaciones y "reconquistando" el espacio, que era nuestro, pero que no tomábamos por cierta incapacidad emocional.